Conectarse

Recuperar mi contraseña




Últimos temas
» Muy buenas!
Jue Abr 30, 2015 3:40 am por Kenta

» Ethernia Ehlysea {Afiliación Élite}
Dom Mayo 25, 2014 7:56 am por Invitado

» Foro RPG Naruto (Élite) (caida de botones)
Dom Mayo 25, 2014 6:04 am por Invitado

» holau gente ^^
Lun Mayo 12, 2014 6:03 am por taider kend

» Foro RPG Naruto (Élite)
Sáb Mayo 03, 2014 7:20 am por Invitado

» School of devil way [Elite]
Dom Mar 23, 2014 7:39 am por Invitado

» Attack On Titan ;; Reapertura [Cambio de Botón - Normal.]
Mar Ene 14, 2014 1:09 pm por Invitado

» Anime Rol [Élite]
Dom Dic 08, 2013 3:51 pm por Invitado

» I Want Candy! {Invitación}
Lun Nov 11, 2013 9:54 am por Invitado

» Homines Hortum || Élite [Yaoi]
Dom Oct 20, 2013 2:42 pm por Invitado

Miembros del Staff
Bleach Legend StoryDarkest Night: El foro de rol de DC Comics Never AfterHeart BlackBleach: Shadow Of SeireiteiCity of HorrorKikanKikan Sword Art Online (SAO)Mariollette Empire ~ ROLTrono de Poniente Nova Orbis











Recordatorio: El tamaño de los botones deberá ser obligatoriamente de 40x40
Shiki Topsite! Sekai Anime Top List  Kuroi Bara Lista Top  Lista Top Onigroup ROLTop4Us BRA Topsite Roleplay Monster
Este skin ha sido diseñado por Deimos y modificado por el Staff de Souls&Swords por lo que la copia o distribución de los códigos está prohibida. El código de algunas descripciones pertenece a Remember. Agradecimientos a Haru por compartir el código de la portada con nosotros.




Apuesta arriesgada, premio merecido. [Isono y Kato]

Ir abajo

Apuesta arriesgada, premio merecido. [Isono y Kato]

Mensaje por Shihōin Katō el Miér Mar 16, 2011 4:25 pm

Quizá aquel enturbiado tiempo tuviera la culpa de lo que había hecho. Quizá si el día hubiera despertado soleado, el shinigami se habría mostrado más animado. Y más despreocupado, en consecuencia. Pero ningún rayo de sol golpeó el rostro de Kato al amanecer. En su lugar la húmeda yerba bajo su ventana y un azote de frío lo recibió a buena mañana. El día no comenzó bien y el jovial espíritu que suele acompañar al Shihōin aún reposaba entre las sábanas.

Con desidia y mala cara se dirigió a su despacho, sin apenas levantar la cabeza ni saludar a nadie. Raro era aquello, ni tan si quiera teniendo en cuenta el feo día que había amanecido. En su cabeza había temas de preocupación suficientes para agitar los ánimos de cualquier shinigami, pero él no era cualquier shinigami y sus ánimos no eran tan fácilmente aplacables. Los problemas, los de siempre, los que acarreaban su posición en el Escuadrón, y en el Gotei por extensión.

Amai Satou siempre había sido un inquebrantable apoyo para todo problema del Shihōin, pero Kato sabía, aún sin hablar de ello con él, que no era el mismo desde que ambos volvieron de aquella trágica misión en Europa. Al principio Kato pensó que se estaba alejando de él por no saber como apoyarle en aquel traspiés, novedoso para ellos dos. Sin embargo el tiempo pasó y los ánimos del peliblanco mejoraron, a diferencia de los de su Tercer Oficial. Tras meditar, en grises días como aquel, sobre aquel hecho llegó a la conclusión de que fue la pérdida de Hatsushiki, de entre todo el cómputo de errores de aquella aciaga noche, lo que derivó a Satou a aquella depresión.

La mente del sobreprotector oficial parecía no haber superado la pérdida. Kato buscó animarle de mil maneras, pero desistió al reparar que Satou debía salir de aquel pozo por su propio pie. Él siempre estaría ahí, a su lado, esperando que necesite su ayuda para ir presto a ofrecérsela. Él podía esperar una eternidad, pero la Sociedad de Almas no, y el Capitán fue dándose cuenta a cada día que pasaba. El Gotei necesitaba progresión, constante mejora y perfeccionamiento tanto de sus Escuadrones como de las unidades que forman a éstos.

Todo estos pensamientos habrían sido retirados de su mente sin mayor problema, con alguna gracia tonta o gesto cómico. Pero el día no acompañaba y, con la mirada perdida en los lejanos tejados del Seireitei mientras la lluvia golpeaba incesante el cristal de su ventana, Kato seguía meditando.

Aún con su ánimo apagado por aquel tiempo, el Shihōin seguía siendo el mismo y no entraba en sus cábalas concluir el día sin que tanto pensar no desembocara en algo provechoso. Siempre optimista, y tenía razones para serlo.

El equilibrio del mundo está patente en cada una de sus escalas y aquel, el escuadrón que tan laxamente regentaba, no iba a ser menos. Porque en la otra cara de la moneda de la desazón y el estancamiento profesional, se encontraba otro shinigami que había compensado tal eventualidad. Su progresión desde que forma parte de la Quinta División es digna de estudio. Su dedicación y su disciplina son el modelo de muchos ya en el Escuadrón. Y su potencial es tan alto como el de los mejores Dioses de la Muerte. No era la primera vez que divagaba sobre el tema que recorría ahora su mente. Nunca se animó a dar el paso y arriesgarse en tomar tal decisión. Irónicamente, aquel día gris que atormentaba su mente se había convertido en la mecha perfecta para dar aquel pequeño paso a delante.

Sonriendo bajo esos pensamientos, hizo llamar a alguien para que le llevara un escueto mensaje a Otsuka Isono:


"Necesito hablar contigo de cierto tema. Es importante. Por favor, reúnete conmigo en mi despacho al medio día."

Shihōin Kato


El sol comenzaba a brillar tímidamente entre las nubes. Kato había vencido a la tempestad.


Hablo - Pienso - Narro - Zanpakuteo



Shihōin Katō

¿Me juzgas por las apariencias? No deberías, pues mi aliado es el Kidō, y un poderoso aliado es...

avatar
Shihōin Katō
Capitán Makoto
Capitán Makoto

Post : 2253
Edad : 33

Ver perfil de usuario http://bautizadoentinta.blogspot.com.es/

Volver arriba Ir abajo

Re: Apuesta arriesgada, premio merecido. [Isono y Kato]

Mensaje por Otsuka Isono el Dom Mar 20, 2011 1:35 am

Nubes plomizas cubrían el cielo esa mañana desde hacia poco tiempo, dejando caer pesadas gotas de lluvia que desalentaban al más osado a salir fuera. Había amanecido nublado, con un molesto viento húmedo que presagiaba lo evidente: lluvia. Desde uno de los pasillos exteriores, Isono contemplaba como el denso aguacero estropeaba sus planes. Apoyada sobre la baranda de madera, escrutaba con la mirada perdida como el agua oscurecía los tejados del Gotei, viendo los charcos formarse sobre los jardines; cabilando al mismo tiempo en mil asuntos triviales. La lluvia nunca terminaba de gustarle, fría, desoladora; únicamente podía recibirla bien cuando todo iba cogido de la misma mano. Días lluviosos observados desde la habitación trasera del jardín con la promesa de todo el tiempo para dejar que los pies se mojasen, tal vez acompañada por alguien que no estaba. La lluvia se llevaba mejor con compañía.

Esa misma mañana había decidido darse un poco de tiempo para poner en práctica su hado. La ofensiva iba en mejor concordancia con su estilo de lucha, en absoluto defensivo; su interés residía en comprobar si era capar de invocar un hado mientras sus pies y sus manos seguían la lucha. No le agrada la idea de tenerse a invocar y perder distancia, así que esa mañana se levantó decidida a ponerse a prueba. No esbozaba una idea demasiado precisa de cómo llevarlo a cabo ya que cualquier invoación necesitaba de concentración para focalizar el reiatsu, pero quería probar si através del enfoque del zanjutsu era capaz de coordinarse y ejecutar.

Observaba la difusa línea a sus pies que separaba la madera mojada y brillante de la que permanecía seca. Abstraída, no escuchó los pasos que venía por detrás.

-Isono-san -la llamó alguien a su espalda-.

Era uno de los miembros del escuadrón. Se giró despacio saliendo de aquel estado contemplativo.

-Un día muy feo, ¿verdad? -comentó el shinigami, alejado de ella dos pasos-. Los días así suelen ser los más tranquilos en el Gotei, parece que la lluvia disuade a casi cualquier cosa.

-Quizás... Dime, ¿querías algo? -inquirió irguiéndo la espalda-.

-Sí, sí -afirmó con una sonrisa algo tensa mientras un rubor se le extendía por las mejillas-. Kato-san dice que quiere hablar contigo al mediodía en su despacho. No me preguntes, no me ha dicho de qué se trata.

-De acuerdo... Gracias -respondió la parca shinigami-.

Todavía quedaba gran parte de la mañana hasta el momento de aquella inesperada reunión. Mientras se dirigía una de las estancias de las que contaba el escuadrón para entrenar, no dejó de pensar qué querría tratar Kato con ella. Por más que buscaba no veía qué razones impulsaban ese encuentro, así que lo dejó estar. Permaneció buena parte de la mañana concentrada en ejercicios de flexibilidad, desentumeciendo los músculos; le gustaba mantenerse activa y no perder nada de lo adquirido durante tantísimos años. Razón por la que entrenaba siempre que podía. Su cabeza se mantenía activa contando repeticiones y tiempo de contención cuando estiraba los músculos, concentrada en cada sensación que recorría sus extremidades.

Después, comenzó a recitar mentalmente todas las invocaciones de hado. Quería empezar cuanto antes y aquel, era tan buen momento como cualquier otro. Mientras se movía, iba repitiendo en su cabeza todas aquellas palabras que manifestaban los hado, esperando ver qué resultados obtenía o hasta que punto era capaz de mantener la concentración y no equivocarse. Las invocaciones de los hados más bajos no parecían disponer de demasiadas dificultades, pero los superiores se le trataban en una o dos palabras, estropeándo todo lo demás.

Cuando la hora se acercaba, la lluvia se desvaneció aunque el día seguía plomizo y amenazante. Tras asearse un poco tras el entrenamiento se dirigió al despacho del capitán. Llevaba el pelo recogido, ondulando de un lado a otro con cada paso que daba. Iba tranquila y despejada, auque el rubor del esfuerzo aún no se había desvanecido de sus pálidas mejillas.

Sus pies ya estaban familiarizados con aquellos pasillo laberínticos. Llamó a la puerta y abrió al cabo de unos segundos.

-Taicho... ¿Puedo pasar?
avatar
Otsuka Isono

Post : 1242
Edad : 32

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Apuesta arriesgada, premio merecido. [Isono y Kato]

Mensaje por Shihōin Katō el Miér Mar 30, 2011 2:03 pm

Su mirada seguía perdida a través de la ventana para cuando Isono llegó y tocó la puerta. Los tímidos rayos de sol comenzaban a secar los húmedos cristales, dejando ver un el buen día que se empeñaba en salir a flote. La pelirroja shinigami pasó y Kato se volvió para recibir, cómo no, el correcto y respetuoso saludo. Demasiado respetuoso para el gusto del Capitán, pero esa vez lo dejó estar.

— Claro, siéntate. — invitó, con la informalidad que le caracteriza.

El hizo lo propio, aunque, más que sentarse, se cayó sobre su asiento al otro lado de la mesa. Despejó la mesa que apenas tenía un par de documentos y dirigió su rostro eternamente sonriente hacia Isono.

— Días como éste me hacen pensar mucho. — dijo al fin, con un ademán hacia la ventana a su espalda.. — Normalmente no me da por ello, como sabes, me cuesta arrancar. Pero hoy sí, y estuve pensando sobre nuestro escuadrón, sobre su situación y sobre mis decisiones tras mi ascenso. — Su tono había ido desde el sarcástico predominante al más serio y reflexivo.

Siendo sinceros, el Shihōin no solía lidiar con problemas como aquellos. No sabía como coger las riendas del escuadrón en momentos que, como aquel, debía tomar decisiones transcendentales, decisiones que podrían cambiar el futuro de su situación en el Gotei. Kato había aprendido, a base grandes dosis de condensada responsabilidad, que la vida iba de éso, de tomar decisiones, una tras otra. Sabía también que desde su posición elevada tenía el poder de mejorar las cosas con rapidez, pero con la misma presura podía fastidiarlo todo. Sabía que, según que decisión, lo amarían o lo odiarían con la misma facilidad, y esta ocasión podría ser ejemplo de esto último.

— Cuando llegaste a la División ya todo estaba más o menos estable. — Kato volvió a romper el silencio, tras aquellos segundos de reflexión. — Tras la última Guerra, tras la desaparición de Karaiko-sama, no supe como hacerme cargo de todo, para qué te voy a engañar. El escuadrón entero era un caos y mi nula capacidad de liderazgo no ayudó nada. Todo debo agradecérselo a dos personas, dos apoyos fundamentales aquellos días: Corcaigh y sus valiosísimos consejos y Satou. Sin Satou no habría podido abarcar todo lo que se esperaba de mí y le debo mucho a nuestro Tercer Oficial, por más que intente desquiciarme cada vez que me ve. — Asomó una pequeña sonrisa entre tan serio discurso, dejando vez que más que incordio aquella manía del shinigami era hasta divertida. — El me ha ayudado mucho durante todo este tiempo, pero... — su voz se ahogó. Carraspeó. — Pero desde aquella jodida noche en Europa no es el mismo. Aquello le afectó tanto como a mí, sólo que yo he conseguido aceptar mis errores, asumir mi culpa y seguir adelante. Pero él... él parece seguir en ese agujero y no sé ya que más intentar para sacarlo de él.

Ahora sentía que había hablado demasiado, que aquella lengua que tan malos ratos le había hecho pasar se la había jugado de nuevo. Aquello era demasiado personal, demasiado. Kato apartó la vista de Isono para ni tan siquiera observar su reacción a aquello. "Piensa algo, deprisa, para romper este incómodo silencio", se ordenó a sí mismo. "¡Vamos!":

— ¿Qué opinión te merece Amai Satou? — "Genial". Esta vez fue la voz de Tora, tan sarcástica y oportuna como de costumbre, la que resonó en su cabeza. "¿Qué? ¿Pensabas que la situación no podría ser más incómoda y quisiste comprobarlo? Pues te equivocabas." Kato hizo un aspaviento y puso sus ojos en blanco. "Oh, cállate ya." le gritó en su mente al Dios Tigre. — Quiero decir... después de lo que te he dicho. ¿Cómo ves a Satou tras lo de aquella misión? ¿Crees que necesita ayuda? ¿Crees que su cargo le pesa demasiado en su actual situación? — "¿Éso es arreglarlo?". Kato podía notar la mirada de Tora clavada en su nuca. Pasó de contestarle.

Seguramente no, había tensado más la tensión de aquella conversación. El peliblanco shinigami se dijo para sí que ya no tenía remedio. Debía pasar por aquel mal trago y mejor así, de golpe, que dando más rodeos. Ahora todo dependía de cómo condujera su respuesta Isono.

Kato tragó con dificultad.


Hablo - Pienso - Narro - Zanpakuteo



Shihōin Katō

¿Me juzgas por las apariencias? No deberías, pues mi aliado es el Kidō, y un poderoso aliado es...

avatar
Shihōin Katō
Capitán Makoto
Capitán Makoto

Post : 2253
Edad : 33

Ver perfil de usuario http://bautizadoentinta.blogspot.com.es/

Volver arriba Ir abajo

Re: Apuesta arriesgada, premio merecido. [Isono y Kato]

Mensaje por Otsuka Isono el Vie Abr 01, 2011 8:09 am

Cerró la puerta tras de sí y con pasos medidos se aproximó hasta la mesa. Devolvió el saludo con un gesto ligero de cabeza antes de tomar asiento. La realidad era que había estado dándole vueltas al asunto durante toda la mañana, aunque no lograba ver de qué quería hablarle el capitán: no había problemas, ni incidencias, los entrenamientos iban bien y nadie había salido herido durante algunas sesiones. Sin embargo, Kato parecía tener el discurso enfilado y la conversación casi planeada por la rapidez con la que sacó el asunto a la mesa. Isono escuchó en silencio lo sucedido en Europa y la presencia de Satou en todo aquello, sin decir nada. Tenía los dedos enlazados sobre el regazo e incluso se permitía mover los dedos de los pies para que se no le durmieran. Cuando le tocó intervenir, realmente no supo muy bien su papel en todo aquello. No conocía demasiado a Satou ni siquiera podía ponerla licencia de amigos, eran compañeros de escuadrón pero nada más.

La shinigami dejó que el silencio se alargase un poco mientras meditaba bien su respuesta. ¿Qué podía decir sin ofender los sentimientos y las apreciaciones del capitán hacia su oficial? Era más, ¿qué demonios pintaba ella en ese análisis de una tercera persona? ¿Qué quería Kato? ¿Una opinión o la respuesta que deseaba escuchar?

-En primer lugar me gustaría decir que no conozco demasiado a Amai-san como para tener una opinión de su persona verdaderamente forjada; no hemos mantenido demasiado contacto en todo este tiempo -comenzó explicando para romper el hielo; se aclaró la voz-. Pero imagino que lo que quiere es que le dé una opinión sobre su problema tras Europa... Sabe que no me ando con demasiados rodeos, taicho, y quizás pueda decir cosas que no agraden según su opinión respecto a Amai...

Con un dedo apretó uno de los nudillos hasta hacerlo crugir con un tímido clac.

-Honestamente, la adversidad tiene más papeles en nuestra vida de lo que creemos; a menudo se presenta como un hecho doloroso o un obstáculo en el camino, pero son momentos que han de pasar y quedar atrás formando parte del pasado inalterable. Cuando esa sombra adversa no se desvanece puede ser por muchas razones... Falta de voluntad, espíritu débil... o resignación -comentaba llegando al meollo del asunto-. Los malos momentos nos hacen estancarnos en ese hecho impidiendo que podamos volver a la rutina. Esa adversidad no es más que una forma de ver cómo somos en realidad; el pesar que conlleva a menudo no es más que una excusa para anclarnos a una situación que nos hace... acomodarnos.

Lo sabía de buena mano, sólo mirar meses atrás y tenía el perfecto ejemplo de su vida. Los recuerdos, las vivencias, todo lo sucedido le recordaba día a día que si no caminaba volvería a caer de rodillas.

-Vivir en el pesar sólo es una excusa para no movernos, para resignarnos y autocompadecernos de que así estamos mejor... Puede sonar despótico, pero una persona pesarosa encuentra en su mal infinitas razones para sentirse así y no dejar que los demás lo alcancen. Se convencen y se excusan de que su tristeza no les deja hacer nada; se escudan bajo la incompresión y de esa forma, vician el ciclo en que se han metido. No me arriesgo al decir, que personas así solo invitan a que eso sea posible -explicaba con la mirada fija en algún punto de la mesa, alternando entre ésta y Kato-. No digo que Amai-san sea así, pero podría serlo si no reacciona pronto... De todas formas, insisto en que no lo conozco demasiado -sentenció-. Pero volviendo a su pregunta... No lo sé, ¿cree que le pesa el puesto? ¿Qué ha sucedido para que se plantee esa cuestión, taicho?

Los ojos verdes y felinos se clavaron en Kato.

-¿Acaso ha hecho algo que no entraba en sus planes? No sé me ocurre ninguna otra opción para que me plantee esas cuestiones a mí, no soy oficial y mucho menos ostento un rango. Como raso esas cuestiones no entran en mis obligaciones, pero sí en las suyas... Y no dejo de pensar, que no me preguntaría eso si supiera la respuesta... Sin embargo, la pregunta no es qué sucede, sino que ha dejado de suceder...
avatar
Otsuka Isono

Post : 1242
Edad : 32

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Apuesta arriesgada, premio merecido. [Isono y Kato]

Mensaje por Shihōin Katō el Vie Abr 01, 2011 12:51 pm

"Menuda elocuencia" fue lo primero que surgió en la mente del Capitán al escuchar a la shinigami. Y con esta idea su torcido gesto tras haber enrarecido el ambiente con aquellas preguntas evolucionó poco a poco con cada frase de Isono, hasta traer de vuelta la perpetua sonrisa del Shihōin. Quizá algo más henchida de orgullo que de costumbre.

— Sabes que me gusta tu sinceridad, Isono. — inquirió, en respuesta a lo referente a andarse con rodeos. — Y sabes también que pienso que las buenas maneras y lo políticamente correcto a menudo se sobrestiman.

Frase tras frase, idea tras idea, Isono parecía cincelar el contorno del problema que residía en lo más profundo de Satou. Un gran hito deductivo ya que, como ella mismo confesó, poco o nada sabe de las interioridades del Oficial. En ocasiones como aquella, Kato olvidaba por momentos la edad que pronunciaba aquellas sabias palabras y creía ver a alguien mucho más bruñido por los años, escarmentado y experimentado a través del paso de los años. Era envidiable aquella personalidad tan meticulosamente construida. Al Shihōin, al que su curiosidad le perdía, ansiaba saber, ansiaba conocer el origen de tal experiencia, pero callaba una y otra vez a su voz interior. Su intuición, y algo de deducción tras sus primeras charlas, le decían que no debía indagar más ahí, pues el dolor de los recuerdos podría ser grotesco y, lo más importante, innecesario.

Ahora tampoco interrumpió. Nada preguntó. Sólo calló y escuchó. Hasta Tora parecía asimilar en silencio sus palabras. Sus preguntas finales le trajeron de vuelta de su ensimismamiento.

— No, no ha hecho nada malo, tan sólo es ése el asunto, su actual estado anímico. Nada más. — respondió, sin pensar mucho lo que decía, con la mirada posada en su escritorio. — Y tampoco creo que le quede grande el puesto, pero sí las expectativas. — Kato mantuvo el misterio unos minutos más, dejando en el aire eso último, sin aclarar.

— ¿Acaso ha hecho algo que no entraba en sus planes? No sé me ocurre ninguna otra opción para que me plantee esas cuestiones a mí, no soy oficial y mucho menos ostento un rango. Como raso esas cuestiones no entran en mis obligaciones, pero sí en las suyas... Y no dejo de pensar, que no me preguntaría eso si supiera la respuesta... Sin embargo, la pregunta no es qué sucede, sino que ha dejado de suceder...

— Woo, woo, woo, para, para... — interrumpió con tono satírico. Las últimas divagaciones de la pelirroja habían sacudido su calma mente hasta ahora. — Vayamos por partes. — carraspeó. — No ha hecho nada fuera de lo normal, repito. Satou-kun no ha hecho nada que entrara en mis planes, pero tú sí. — confesó. — No entraba en mis planes que tú... — se interrumpió a sí mismo y carraspeó, manteniendo aquella enigmática sonrisa con la que le gustaba jugar de vez en cuando. — Tienes razón, si hubiera necesitado consejo sobre cómo sobrellevar la situación de nuestro Oficial habría recurrido a Corcaigh, seguramente, o a Yoruko, inclusive. O cualquier otro que le conociera más que tú. Pero te he llamado a ti, y con ésto quiero reconducir la conversación, porque tú eres la protagonista del asunto, no Satou. — concluyó.

Y se recostó, tranquilo, sobre su asiento. Su timbre había adquirido cierta prisa, demasiada para el motivo del que aquella citación versaba. Por eso se acomodó y mantuvo el silencio, sin dar pie a contestar nada, sólo expectante pacientemente a que Isono captara que estaba allí para hablar de sí misma, y no del malogrado Satou.

— Enfoquemos ésto de otra manera. — el Shihōin recobró la compostura y entrelazó sus dedos sobre la fría madera de su mesa. — ¿Cuánto estás dispuesta a sacrificar por tu Escuadrón, Isono? Quiero decir... — Kato no dejó contestar, aún. — Volviendo por un segundo al tema de Satou, es obvio que él a sacrificado mucho por estas cuatro paredes, tanto que se le ha ido la alegría en ello. ¿Serías tú también capaz de sacrificar tu propio bienestar por el de tus compañeros? — Tampoco ahora esperó respuesta. — Creo que ya te lo he comentado más de una vez, pero si hay algo que realmente nos diferencia de esos furiosos y apasioados monstruos a los que nos enfrentamos a diario son nuestros escuadrones, es el Gotei. Un shinigami es tan valioso como el shinigami al otro lado de su hombro. En él debe apoyarse, con él debe cooperar y por él debe sacrificarse. También es evidente que, en esta incesante lucha contra Hueco Mundo, muchos no lograrán llegar a su resolución, muchos habrán dado su alma para que el Gotei siga siendo lo que es, un solo miembro ejecutor compuesto de muchos elementos que actúan al unísono.

Su pequeño discurso había vuelto a tensar demasiado el ambiente. Ahora la densidad de éste estaba por encima de los márgenes de tolerancia del shinigami de oscura tez, y su cuerpo actuó instintivamente. Volvió a apoyar la espalda en su asiento y relajó su mandíbula de nuevo para repetir su pregunta:

— ¿Cuál es tu grado de compromiso para tu escuadrón? ¿Qué estarías dispuesta a sacrificar para ayudar a tus compañeros y a tu Capitán? — Ahora sí, su tono requería una respuesta.

"Sé que es una apuesta arriesgada pero... ¿por qué parece una decisión tan fácil al oírla hablar así?"


Hablo - Pienso - Narro - Zanpakuteo



Shihōin Katō

¿Me juzgas por las apariencias? No deberías, pues mi aliado es el Kidō, y un poderoso aliado es...

avatar
Shihōin Katō
Capitán Makoto
Capitán Makoto

Post : 2253
Edad : 33

Ver perfil de usuario http://bautizadoentinta.blogspot.com.es/

Volver arriba Ir abajo

Re: Apuesta arriesgada, premio merecido. [Isono y Kato]

Mensaje por Otsuka Isono el Sáb Abr 02, 2011 11:44 pm

Sacrificio... Sabes muy bien qué significa esa palabra y todo lo que conlleva. ¿Acaso no has estado así durante años? ¿Acaso no me hiciste callar hasta el momento en que decidiste que no podías más? Tal vez sea el momento de que rompas con esas ligaduras y comiences a caminar sin mirar atrás... ¿No es eso lo que has comentado?, musitó Sangeki, resonante y neutro. Vamos, quiero oír esa respuesta...

La mirada de la shinigami quedó laxa, meditabunda, perdida en años de vivencias que revivían ante la simple mención de una palabra. La realidad es que no sabía qué respuesta darle sin que sonase protocolaria o forzada; la opción simple y barata, la respuesta fácil "daría mi último aliento por el escuadrón" le resultaba tan carente de sentido viendo qué matices tomaba la conversación que prefería guardar silencio largo rato a abrir la boca sin nada que decir. El compromiso que le suscitaba el asunto la preocupaba más de lo pensado. No llevaba demasiado tiempo en el Gotei y quizás por ello sus opiniones no poseían la consistencia que a ella le hubiera gustado. Sin embargo, si lo pensaba de una forma más liviana, el tiempo transcurrido allí había dado grandes frutos; si extrapolaba esa implicación al escuadrón, la respuesta se formaba mucho más rápidamente.

Pero no podía. Isono necesitaba diferenciar las diversas implicaciones que le suponía el Gotei y las personas con las que mantenía cierto trato.

No es tan complicado, Isono. ¿Realmente necesitas separar una cosa de la otra? ¿Acaso no van unidas dentro de un todo? Cuando piensas en el Gotei debes visualizar en todo lo que lo forma; el conjunto de sus partes tiene más matices de los que ves. Las personas que conoces y a las que aprecias, tu deber... ¿De verdad necesitas tener una opinión distinta para no sentir que estás mintiendo?, inquirió Sangeki en un eco difuso y atenuado.

No quiero darle una respuesta con la que no me sienta indetificada. He dado opiniones duras y objetivas como para no serlo conmigo misma; si le respondo algo tan emocionalmente subjetivo, no será tan firme como ser tomado en serio, respondió la shinigami notando como se le hacía un nudo en el estómago.

... A veces creo... Que he sido demasiado duro contigo... Isono, no siempre las respuestas más correctas son las que otros quieren escuchar. Tu disciplina, el rigor con el que vives el día a día no están mal para mantener un equilibrio; pero al otro lado de la balanza debes poner algo más para que eso sea posible. Por cada crítica debe crearse una solución que construya una causa; por cada herida debe existir un acto que sane... Si mantenemos una concepción asertiva de la realidad tal vez mantengas todo lo que hay a tu alrededor a raya, pero como persona... Algún día te darás cuenta de que así no aguantarás mucho más tiempo... Tu filosofía tiene más grises de los que ves; cuando llegues a vislumbrarlos...

¿Y si no quiero verlos?, replicó la shinigami.

Lo harás, te guste o no... Una vez los viste y los aceptaste, pero no puedes negarlos ahora para evadir lo que conlleva. No puedes ser una figura de sal eternamente, Isono..., sentenció Sangeki en un arrullo suave y acompasado como la lluvia fina.

Parpadeó, lenta y pausadamente. Estaba tan encabezonada en dar una respuesta objetiva que había pasado por alto la vivencia en el escuadrón. El primer día, los entrenamientos de zanjutsu y kido, el trato con sus miembros no distaba mucho de lo que vivía fuera del escuadrón.

-Sabe... -musitó apoyando la espalda sobre la silla-. Buscaba la forma de darle una respuesta objetiva y formal, pero por más vueltas que le dé no soy capaz de responderle sin que ésta contenga matices más sentimentales. Y no crea que me gusta, pero creo que algo así... No es sólo cuestión de obligación sino de implicación y eso únicamente se da cuando cuando encuentras algo que te hace sentir uno con lo demás -explicaba; se llevó una mano a la nuca para masalearse las cervicales con aquellos largos dedos-. No me gusta ser emocional en estos casos, pero soy incapaz de encontrar una respuesta que no contenga cierto grado de sentimentalismo.

Dejó caer el brazo sobre el regazo.

-La verdad es que, el escuadrón... se ha convertido en una extensión de mí misma como lo es mi familia. He conocido a grandes shinigamis aquí dentro y otros por los que siento un gran aprecio... -bajó la mirada, mientras un liviano rubor le cubría las mejillas-. No sé si existe algo que no pudiera dar por ellos, por mantenerlos sanos y salvos... No tengo nada que quiera para mí si ellos lo necesitan...


OFF: diox, cómo se me ha ido la pinza...
avatar
Otsuka Isono

Post : 1242
Edad : 32

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Apuesta arriesgada, premio merecido. [Isono y Kato]

Mensaje por Shihōin Katō el Dom Abr 17, 2011 3:27 pm

Había costado destapar aquel hermético bote que formaba la reservada personalidad de Isono. Un par de preguntas capciosas, junto con algún que otro comentario que buscaba el humor, marca de la casa, Kato había conseguido al fin que la pelirroja hablase, pero no sólo eso. Había conseguido que se sincerase, que no tomase el camino de la adulación que muchos otros en su situación, frente a quien se encontraban, habrían tomado. Esa era una de las muchas cualidades que, a parte de suponer un desafío constante para la relajada voluntad de Kato, conformaban una personalidad idónea para aquel puesto de tal responsabilidad.

El Capitán sonrió de nuevo, gratificado por haber conseguido hacer hablar con sinceridad a la shinigami.

— Tampoco buscaba una respuesta así, Isono. — confesó, mirándola fijamente a los ojos mientras mantenía aquella sonrisa de orgullo. — Estoy harto de las banalidades del Gotei, como me harté desde joven de las de la nobleza. Quiero oír lo que realmente sientes, lo que tus vivencias y tus ética te hagan decir, nada más. Ya sé lo que se espera de ti y de todos, no hace falta que me repitas eso.

Lo siguiente no hizo más que henchir más de orgullo el pletórico pecho del Shihōin. Parecía que aquella shinigami, a través de su siempre enigmágitca mirada, estaba leyendo una y otra vez los deseos y necesidades del peliblanco, y respondiendo en consecuencia, satisfaciéndole. Cada palabra que dejaban escapar sus labios iba afianzando su decisión y el miedo por tomar una decisión tan arriesgada iba siendo sustituido, poco a poco, por la alegría de haber encontrado la persona perfecta. Justo aquello que estaba buscando y que más necesitaban, su Escuadrón y él mismo.

— La verdad es que, el escuadrón... se ha convertido en una extensión de mí misma como lo es mi familia. He conocido a grandes shinigamis aquí dentro y otros por los que siento un gran aprecio... — un leve rubor asomó bajo su cobrizo flequillo. — No sé si existe algo que no pudiera dar por ellos, por mantenerlos sanos y salvos... No tengo nada que quiera para mí si ellos lo necesitan...

— No sabes cuánto me alegra oírte decir eso. — Tampoco pensaba ocultarlo, pues su sonrisa se hinchó de alegría. — Pero volvamos un poco atrás en la conversación, porque creo que has obviado o restado importancia a cierta frase mía. — sonrió enigmático, como degustándose en el placer de haber conseguido disfrazar una frase crucial. — Antes te dije que Satou no ha hecho nada fuera de lo normal, que no había hecho nada que no entrara en mis planes, pero tú sí. — Hizo una leve pausa para acomodarse por enésima vez en su sillón. — No contaba con que aquella tímida shinigami que se asomaba tras sus pelirrojos cabellos fuera a mostrar tanta disciplina, o que su compromiso fuera tal, en tan poco tiempo, como para ser capaz de decir eso último que has dicho, sin dejar de ser sincera contigo misma. Tampoco esperaba tu progresión como guerrera, y la afinidad que has mostrado conmigo en el campo de batalla. Tampoco entraba en mis planes que alguno de mis subordinados adquiriera, de manera tan desinteresada y altruista, más y más responsabilidades. Incluso algunas que se encontraban por encima de un mero cargo de un shinigami raso. — Inspiró sonoramente. — Es esto último lo que pretendo enmendar. ¿Qué te parece que te parece adquirir dichas responsabilidades de manera más... permanente? ¿Tu ambición shinigami es suficiente para aceptar un puesto de oficial en este nuestro Escuadrón?

Acabada aquella frase, el Shihōin clavó sus dorados ojos en los de Isono, para no perder detalle de su reacción. No quiso gesticular, ni la más mínima mueca a parte de su inherente sonrisa, para hacer ver que aquello era una proposición seria, fruto de una decisión meditada.

— Ya ves que, como decía, lo que pido es un pequeño sacrificio para tu Hogar en el Gotei. ¿Y bien?



__________________________

[OFF] Perdona la tardanza. Como ves, he logrado arañar cien palabras a los anteriores post. A ver si así, como decíamos, conseguimos ir acortando los post hasta un tamaño más dinámico.


Hablo - Pienso - Narro - Zanpakuteo



Shihōin Katō

¿Me juzgas por las apariencias? No deberías, pues mi aliado es el Kidō, y un poderoso aliado es...

avatar
Shihōin Katō
Capitán Makoto
Capitán Makoto

Post : 2253
Edad : 33

Ver perfil de usuario http://bautizadoentinta.blogspot.com.es/

Volver arriba Ir abajo

Re: Apuesta arriesgada, premio merecido. [Isono y Kato]

Mensaje por Otsuka Isono el Mar Abr 19, 2011 1:06 am

Oficial... La palabra resonó en la cabeza de Isono durante unos segundos antes de percatarse de las implicaciones y las consecuencias que flotaban en el aire. Parpadeó pensativa sin decir una palabra, mirando los ojos ambarinos del capitán sin recato alguno. Su semblate fue tornándose más serio conforme los segundos, silenciosos se iban sucediendo.

-Admito que no esperaba un deselace en la conversación como éste... -musitó llevandose un dedo al mentón, pensativa-. Principalmente porque no llevo demasiado tiempo de servicio en el Gotei y tampoco es que sienta que haya hecho algo fuera de lo normal; esa disciplina que mencionas y mis habilidades para el combate eran algo que ya formaban parte de mí antes de entrar en la Academia... Insisto en que no creo que haya hecho nada especial mientras he estado aquí... O al menos, desde mi perspectiva...

Isono era lo bastante orgullosa como para morder en caso de sentirme amenazada, pero nunca había sido portadora de una arrogancia inusitada. Había crecido desde la modestia y admitir que algo así era motivo para conseguir un puesto, le resultaba algo complicado. Podría afirmar que estaba preparada, que tenía iniciativa y no poca capacidad resolutiva pero, el freno de no saberse merecedora de algo así la impulsaba a meditar algo a lo que no tenía una verdadera respuesta. Kato parecía satisfecho con su corta estancia en el Gotei y no es que ella no quisiera avanzar, sin embargo, no esperaba hacerlo tan pronto.

-Le mentiría si dijera que no quiero el puesto -respondió al fin tras unos minutos-. El tiempo y el esfuerzo que deba invertir en el escuadrón y en el Gotei es lo que menos me preocupa...

No se brindas oportunidades tan fácilmente como cuestionarlas; si estás segura de que puedes hacerlo y no sientes trabas algunas que te aten los pies al suelo, no comprendo como puedes estar dándole tantas vueltas al asunto... Si no tuvieras un mínimo de ambición no serías quien eres ni yo estaría contigo... Decide ya y hazlo bien.

Isono imaginaba que todo tendría un porqué para ser ella y no cualquier otro; Kato tendría sus razones y desde luego no iba a preguntar porqué el puesto no se lo quedaba Satou. Mirar atrás no tenía sentido por muy doloroso que fuera afirmar que debía seguir; ni siquiera ella quería permitirse ese a lujo a sabiendas del orden que imperaba en su vida personal. Las cosas surgían y había que tener el valor necesaria para cogerlas.

-Acepto el puesto -respondió con resolución, el tono firme y convencido-.



OFF: Rascando líneas... Yo creo que 5-6 párrafos no está mal...
avatar
Otsuka Isono

Post : 1242
Edad : 32

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Apuesta arriesgada, premio merecido. [Isono y Kato]

Mensaje por Shihōin Katō el Sáb Abr 23, 2011 3:28 pm

Ya no sabía qué pensar. Dudaba si su reacción tan parca era fruto de su propia personalidad, de que vio venir aquella resolución de la conversación o porque realmente no le sorprendía aquella proposición. Pensándolo un poco más, quizá fuera una mezcla de las dos primeras, porque a nadie en su sano juicio podría asimilar de tal manera un ascenso tan abrupto. Pero sólo quizás.

También cabía la posibilidad de que hubiera malinterpretado sus palabras. Tampoco es que Kato hubiera especificado demasiado el cargo que ofertaba. "Sí, ésa debe ser la razón", pensaba el Capitán.

— "En tal caso sería mejor especificar que se trata del puesto de Teniente." — razonó.

— "¿Tú crees?" — preguntó retóricamente, con un marcado tono sarcástico, Tora en su mente.

Kato, como de costumbre, obvió el enésimo oportuno comentario de su espada.

Se había precipitado al pensar que Isono encajaría las piezas, que el hecho de haber comenzado la conversación mencionando a Satou no fuera tomado por la pelirroja por un dato trivial. Comparar, de alguna manera, su proyección en el Escuadrón con la del malogrado Tercer Oficial no había sido arbitrario, pero tampoco tan evidente como para que la shinigami hubiera conseguido hilar tan fino y entender su verdadera intención.

— No me malinterpretes, Isono. Me alegra tu disposición tan altruista, pero quisiera preguntarte algo: ¿sabes exactamente qué puesto te estoy ofreciendo? — preguntó el Shihōin, dispuesto a despejar sus dudas. — Te hablaba al comienzo de la conversación del estancamiento profesional de tu compañero Satou. No va a ser penalizado por ello, pero, obviamente, tampoco premiado. — hizo una pausa para comprobar que ella seguía su razonamiento. — Tras mi reciente ascenso, el puesto de Teniente sigue vacante y no veo preparado a Satou para él, aunque me haya ayudado tanto. Pero a ti sí.

Se formó un silencio algo incómodo tras aquella confesión tan abierta y directa. Kato ya no sabía como ser más llano y claro. Esperaba que Isono no se molestase, pues volver a repetir la pregunta podría ser casi insultante para su capacidad de raciocinio, pero dado lo arriesgado de su decisión, lo menos que podía hacer era asegurarse de que todo estaba entendido y no quedaba ningún cabo suelto.

— Creo verte preparada, Isono y espero no equivocarme. — Su sonrisa quitó carga a esa frase. Venía a decir que sabía que no se equivocaría con ella. — El cargo que te ofrezco es el de Segundo Oficial, de Teniente. Dime, ¿aún estás dispuesta a aceptarlo? — repitió.


Hablo - Pienso - Narro - Zanpakuteo



Shihōin Katō

¿Me juzgas por las apariencias? No deberías, pues mi aliado es el Kidō, y un poderoso aliado es...

avatar
Shihōin Katō
Capitán Makoto
Capitán Makoto

Post : 2253
Edad : 33

Ver perfil de usuario http://bautizadoentinta.blogspot.com.es/

Volver arriba Ir abajo

Re: Apuesta arriesgada, premio merecido. [Isono y Kato]

Mensaje por Otsuka Isono el Lun Abr 25, 2011 12:34 am

Durante un segundo ardió en deseos de estrangularlo; la pelirroja shinigami no llevaba demasiado bien que la pusieran en evidencia con algo tan ambiguo. Entrecerró los ojos con suspicacia, irguiendo la espalda; no le gustaban los juegos y mucho menos cuando algo como un grado de responsabilidad oscilaba en el aire.

-No, supongo que no esperaba que me ofreciera el puesto de Teniente... Capitán -comentó con voz neutra, evidenciando que no le había gustado ese giro tan repentino cuando la conversación no parecía ir conducida hasta el quid en cuestión-. Tal vez podría haber ido al grano en lugar de dar vueltas y hacerme pensar que era el puesto de cuaerto o quinto oficial; debe comprender que el puesto que menciona es un salto importante como para tratarlo de una forma tan... ambigua.

Por supuesto que Isono no había obviado el puesto. Llegó allí sin saber qué esperar y tras la espera, la primera parte de aquella conversación había girado entorno a Satou, a las circunstancias personales para recaer la atención en ella. Parecía que había sido un tanteo o algo parecido lo que había pasado todo el tiempo; eso, o que que Kato no había hablado lo bastante claro y había terminado perdido en una conversación que se había desviado.

Al final, el punto del asunto era aquel. Isono pudo haberse echado a temblar solo con imaginar las responsabilidades que se le vendrían encima, pero estaba lo bastante curtida como para no tomarlo como algo tremendista. Tal vez el asunto se había apresurado más de lo que hubiera imaginado; a un medio o largo plazo, había pensando en ir a hablar con él y pedirle un puesto de oficial, sólo para darse el beneficio de un tiempo más prolongado.

Decidas lo que decidas, estaré vigilando... como siempre...

-No voy a rechazar el puesto, capitán -afirmó con su habitual tomo calmado y algo distante-. No creo que haga falta, pero sabe que no soy una persona fácil... Y puede que llegue a arrepentirse de darme el puesto. Pensamos de una forma similar, pero nuestras formas son muy diferentes... Si eso no le disuade... Acepto el puesto.
avatar
Otsuka Isono

Post : 1242
Edad : 32

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Apuesta arriesgada, premio merecido. [Isono y Kato]

Mensaje por Shihōin Katō el Jue Abr 28, 2011 1:39 pm

De nuevo no hubo una reacción desmesurada por parte de Isono, pero esta vez Kato estuvo seguro de que fue por contención y autocontrol de la shinigami, no porque la noticia no hubiera sido mayúscula.

Cuando abrió la boca, no hizo más que confirmar su tesis. Y fue entonces cuando el Shihōin no pudo evitar avergonzarse por su escasa habilidad para dirigir conversaciones de tal calibre. Ella mismo lo había dicho: estaba siendo ambiguo y se había andado por las ramas, sin saber cómo concretar. No restaba importancia a sus palabras con aquel comportamiento, pero sí que no había tenido en cuenta que su forma de llevar la conversación no había sido muy respetuosa para la pelirroja shinigami.

— Perdón, perdón, perdón. — pidió con insistencia y tono algo ridículo, mientras se frotaba la nuca con su mano y sonreía sonrojado. — Siempre he tratado de evitar este tipo de situaciones conflictivas. No me desenvuelvo bien en ellas y siempre he acabado escabulléndome de ellas, por lo que tampoco tengo ninguna experiencia. Ahora no me queda más remedio. Lo siento, debí ir al grano, tienes razón. — Sus mejillas seguían sonrojadas, aunque su oscura tez no lo manifestaran. Ahora, simplemente, había cambiado su nerviosa sonrisa por un rostro más conciliador.

El momento avergonzante pasó, así como el rubor inapreciable de sus mejillas. Isono reafirmó su disposición a aceptar el cargo, no sin antes avisar, casi amenzante, de que su carácter no iba a cambiar. Kato sonrió enigmático porque, desde que le propuso el puesto, estaba esperando aquellas palabras.

— Precisamente ésa es una de tus cualidades por la que te he elegido. Necesito un contrapunto a mi carácter para que la División funcione. — Sus manos iban y venían en ademanes que enfatizaban su tesis. — Claro que sé de tu manera de ser, sé que habrá problemas, que tendremos roces, pero ésa es la idea. En la pluralidad radica la fuerza de cualquier grupo y este Escuadrón debe reforzarse y ganar poder. No sólo porque el Gotei nos necesita, como a los otros doce, sino porque tenemos un pasado, un Capitán, que honrar. ¿No te parece?

Tras aquella pregunta de obvia respuesta, Kato se quedó mirando a la profundidad del verde de los ojos de Isono, sonriendo, sin mediar palabra. Sus manos estaban apoyadas sobre la mesa durante aquel corto silencio, y las usó de resorte para saltar de su silla y colocarse de pie.

— Esta noche haré oficial tu ascenso, Otsuka-fukutaisho. — anunció el peliblanco, con algo de burla en sus palabras. — Pero antes salgamos, te enseñaré tus nuevos aposentos en el Escuadrón y mi antiguo y tu nuevo despacho. — Su sonrisa no podía ser más ampliamente complaciente.

No había mucho que mencionar acerca de su nuevo dormitorio. Como todos las habitaciones vacías de la División eran frías y austeras, pero cada shinigami se encargaba de dar un toque personal y hogareño a un espacio que, al fin y al cabo, no era necesario usarse cada noche. Eso sí, a diferencia de su habitáculo anterior, aquel era individual y eminentemente más espacioso.

Cerca de éste se encontraba el despacho del Teniente del Quinto Escuadrón. De nuevo diáfano, tras que el Shihōin retirara todos sus bártulos y decoraciones. Ahora era turno de Isono para amoldar aquella superficie enmarcada de paredes, dándole el toque más hogareño y personal posible. Después de todo iba a pasar más tiempo allí que en cualquier otro lugar del Escuadrón a partir de ahora.


______________________________

[OFF] No he querido describir en detalle los cuartos para que te recrees tú, ya que serán tuyos a partir de ahora. Así te sirve para definirlos, más o menos. Tras eso, si tienes algo que añadir bien, o si quieres ir cerrando también. Puede que añada yo algo, pero sino continuaremos el hilo más tarde en la presentación oficial. Enhorabuena por el puesto. ^^


Hablo - Pienso - Narro - Zanpakuteo



Shihōin Katō

¿Me juzgas por las apariencias? No deberías, pues mi aliado es el Kidō, y un poderoso aliado es...

avatar
Shihōin Katō
Capitán Makoto
Capitán Makoto

Post : 2253
Edad : 33

Ver perfil de usuario http://bautizadoentinta.blogspot.com.es/

Volver arriba Ir abajo

Re: Apuesta arriesgada, premio merecido. [Isono y Kato]

Mensaje por Otsuka Isono el Vie Abr 29, 2011 12:09 am

Poco más tenía que añadir la shinigami ante el desenlace de la situación. Se puso en pie casi al mismo tiempo que Kato, y sin mediar palabra de más, con el corazón encogido en el pecho siguió los pasos del capitán por los pasillos del escuadrón. Fueron esos minutos los que hicieron que se quedase en blanco, como si tras aceptar fuera más consciente que antes del puesto que había aceptado. El pulso estaba algo más acelerado, quizás fruto de una emoción contenida más que de miedo.

Caminaron por los ya conocidos pasillos hasta las dependencias del teniente. A diferencia de su habitación como raso, aquello era todo un lugar de esparcimiento para ella sola. No más ruidos por la noche ni por las mañanas, y toda la tranquilidad que imaginaba sin que nadie abriera la puerta sin más. Lo cierto, es que Isono no sabía cómo demonios iba a ocupar tanto espacio. Contemplaba con la mirada encendida el lugar y aún no había visto el despacho. Tal vez pudiera traer algunas cosas útiles de la casa familiar... La habitación estaba tan vacia que al principio le pareció demasiado incómoda.

-No sé qué haré con tanto espacio... -musitó más para ella que para el resto-. Supongo que necesitaré que me oriente un poco, Capitán... Obligaciones, responsabilidades, algo para hacerme una idea más concisa.

Isono se giró para mirar de frente a Kato. Estaba visiblemente más relajada, se notaba en la postura de los hombros, en los ademanes de las manos y los movimientos distendidos de los pies; en el tono de la voz.

-Gracias por la oportunidad, Shihoin-taicho. Haré cuanto esté en mi mano por el escuadrón -dijo inclinándose en una reverencia-.

Era lo mínimo que podía darle después de todo. Confíar en alguien nuevo no debía ser fácil y más a sabiendas de su temple y sus maneras; darle el puesto era una opción arriesgada. Ni siquiera ella sabía con seguridad si hubiera podido tomar esa decisión y dejar tal responsabilidad en alguien a quien no conociera demasiado. Por una vez, se sentía con suerte. Ahora sólo quedaba esperar.



OFF: no sabía qué más añadir, así que lo dejo ahí y ya describiré los cambios de las habitaciones cuando surja la oportunidad.
Wiiiii! Danke!!!
avatar
Otsuka Isono

Post : 1242
Edad : 32

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Apuesta arriesgada, premio merecido. [Isono y Kato]

Mensaje por Shihōin Katō el Lun Mayo 09, 2011 6:50 am

No hay vuelta atrás, la apuesta hecha está. Pese haber dejado caer sobre los hombros de la pelirroja shinigami tanta responsabilidad de golpe, Kato seguía sintiendo ese peso sobre él, como si cada decisión que Isono fuera a tomar de aquí en adelante recayera directamente sobre él. Aún con esta presión, tanta era la confianza en aquella joven, que el Shihōin esbozaba una sonrisa de tranquilidad, satisfecho por haber tomado una acertada decisión.

Estaban en aquella habitación vacía, la que había sido suya hasta hace pocas semanas.

— Baah, en cuanto traigas un par de trastos se quedará en nada, créeme. — contestó Kato. — ¿Obligaciones y responsabilidades? Veamos... — Hizo como que recordaba, para luego comenzar a enumerar ayudándose de sus dedos: — Como Teniente tendrás que coordinar el resto de oficiales, soportar a tu Capitán, ser el puente de coordinación entre los rasos y yo, soportarme otro poco más, representar a tu escuadrón en las reuniones de tenientes, soportarme... seguro que olvido algo. ¿Dije ya que deberás soportarme? — bromeó.

Más calmada, al igual que Kato, Isono se volvió y lo miró de frente. Sonrió al oír su agradecimiento, pero sobretodo al comprobar en sus palabras de nuevo su entrega para con el Escuadrón. Sin embargo dejó de sonreír con la reverencia, y entornó los ojos, mirándola entre burlón y cabreado.

— De nada... aunque las gracias sobran, y la reverencia más aún. — replicó. — Agradécemelo con el buen trabajo que seguro harás.

El Capitán se giró para dejar el nuevo dormitorio de Isono, pero se volvió de nuevo para despedirse.

— Tengo que ir a rellenar el papeleo. En cuanto que este llegue a las oficinas del Gotei será oficial tu ascenso. — informó Kato. — Esperaremos unos días para comunicárselo a la División: algunos shinigamis andan en una misión en el Rukongai y Corcaigh anda inmerso en una serie de experimentos. Él será quien oficie la Ceremonia de ascensión... o como se llame. A mí esas cosas como que no me gustan demasiado, pero entiendo que para ti pueda ser importante. Él se encargará de todo, yo me limitaré a lucir Haori. — concluyó en tono burlón. — Ya nos veremos... enhorabuena. — dijo sonriente, despidiéndose con la mano de manera informal.

Metió las manos en los bolsillos de su keikogi y marchó a su despacho. De nuevo más papeleo, pero éste lo rellenaría con gusto porque tras él tendría con quién compartir las tediosas tareas de la burocracia shinigami.


____________________

[OFF] Perdón por la tardanza... una semana movidita. Por mí damos el post por cerrado, pero por si quieres añadir algo más lo dejo abierto y ya cerraré en unos días. Si quieres hacer la presentación en sociedad de tu ascenso lo hacemos, sino no se rolea... como quieras. Tampoco hay que hacerla ya. El rango te lo pongo ya. Enhorabuena de nuevo. ^^


Hablo - Pienso - Narro - Zanpakuteo



Shihōin Katō

¿Me juzgas por las apariencias? No deberías, pues mi aliado es el Kidō, y un poderoso aliado es...

avatar
Shihōin Katō
Capitán Makoto
Capitán Makoto

Post : 2253
Edad : 33

Ver perfil de usuario http://bautizadoentinta.blogspot.com.es/

Volver arriba Ir abajo

Re: Apuesta arriesgada, premio merecido. [Isono y Kato]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.